Emilse Vega - SPF15

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spf15 pic smSPF o “Sun Protection Factor” se refiere al tiempo que puedes estar expuesto al sol sin sufrir daños. Por ejemplo, un SPF de 15 te permite estar al sol al menos unas 15 veces más que lo que estuvieras sin filtro solar. Pero en la realidad, no es tan así. Muchos factores afectan cuán protegido estás.

“Típicamente observo más de lo debido, unas 15 veces más, a esos sujetos potenciales que me gustaría pintar, así sea que los tenga de frente o en fotografía. Evalúo si quiero pintarlos, ponerles un filtro y mantenerlos vivos, protegidos en el canvas.”

Cierta calma prevalece en las pinturas de Emilse Vega. Aún cuado el desarrollo del tema varíe, mantiene un interés en representar un mundo banal, o insustancial, para voltear al revés nuestro entendimiento del mismo. Llendo más allá de un estilo categórico, sus representaciones implican una cierta caracterización de estereotipos o de “stand in”, presentando una realidad que sugiere algo escondido, algo falso.

Vega camina las calles y la playa donde reside, en constante observación, capturando imágenes en su cámara de lo menos espectacular de la vida cotidiana con el propósito de convertir estas imágenes en sus retratos al canvas. En una sociedad fascinada por, y sospechosa de conceptos de “veracidad” --- esa seguridad de que algo es cierto aún cuando no haya evidencia –no nos sorprende que la veracidad de sus representaciones sea socavada de forma indirecta. Acentuando nuestra inquietud, Vega manipula sus sujetos para expresar su propia línea de extraño realismo. Los retratos como: Summer Babe, King of the Beach, Sunkissed, Hot in Herre, Blister in the Sun, Trap Queen, Lucky 13  y la abstracción bajo agua en Paradise II  fueron sacados de la realidad. Las desviaciones que hace Vega de esta realidad percibida se tornan en un personaje de sus fotos para simplemente crear: o una revelación de la perfección del torso de una mujer, o un cabello suspendido en precisión en el aire, capturando de tal manera temas inofensivos, inocuos, dejando al descubierto tonos exquisitos.

Las piezas trabajadas en esta exhibición realzan un desasosiego en la mujer, mientras simultáneamente seduce e intriga al espectador. Composiciones sencillas, colores vívidos, superficies planas, en un escenario que crea curiosidad, cargado de sexualidad, o simplemente bellas, te llevan dentro de su no tan imaginario mundo. Una vez allí, lo sencillo de sus colores, la atractiva densidad de sus composiciones así como la provocadora narrativa, nos fuerza a acortar la distancia perturbados por lo mismo que nos intrigó en un principio. Esto es lo que siempre mantendrá estas obras dinámicas, excitantes.

Algunas pueden ofrecer un acercamiento a un espacio ilusorio. Sus composiciones pueden parecer llanas pero tenaces, como en la perspectiva en Those Hazy Lazy Crazy Days of Summer. No se adentran en un efecto imaginario pero lucen como en pausa. Muchas de estas escenas en sus obras si no parten de  fotos que ella misma toma, son inspiraciones encontradas en las redes sociales. Aquí se presentan escenarios en donde se aspira a un estilo de vida al máximo, y son los medios sociales una caravana sin fin de la más impecable representación de sí mismo. La distancia que Vega crea entre el mundo real y la verdad alterada nos deja inquietos. Podemos reconocernos a nosotros mismos, nuestros deseos, aspiraciones, en estas pinturas, despertando nuestra zona de comodidad en algo revelador que dentro de la calma inicial, termina en algo inquietante.

El proceso de Vega siempre comienza con las técnicas académicas en la pintura que ya no se encuentran entre las favoritas. Junto con su marcado uso de este estilo antiguo,  prevalece su interés en la labor con una destreza meticulosa de aplicar cientos de pinceladas individuales. Su método desafía las tendencias contemporáneas que son caracterizadas por procesos conceptuales considerados bien “cool”, abstracciones incoherentes, y figuración expresionista. Las primeras pinturas figurativas de Vega se les debe a las de John Singer Sargent  (n. 1856) quien es considerado el artista líder en la pintura del retrato de su generación, por sus recreaciones del lujo de la era Edwardiana. En contraste, la fijación de Vega en la belleza, se manifiesta no en aquellas exageraciones pero en el fastidioso proceso invertido en la pintura. Sus abstracciones de agua, perezosos sujetos, cuerpos perfectamente esculpidos, tomando sol, son tan sencillos que su intenso enfoque en ellos podría parecer desconcertante pero a su vez un intento de humor negro. Esto acentúa la naturaleza peculiar de las obras, que de otra forma serían simples sujetos cotidianos, cada uno creando una percepción de la realidad posando firmes en el espacio entre medio.

Vega aspira a mantenerse siendo una artista clásica dentro de la tradición figurativa, exponiendo aspectos modernos de su mundo.